miércoles, 27 de julio de 2016

El tiempo de las hojas

¿Cuánto tiempo le toma a una hoja perderse en el suelo y volverse invisible?

Es el momento perfecto. Hay tantas hojas en el suelo que si se me cae una moneda no creo poder encontrarla. No traigo ninguna moneda, ¿para qué iba a necesitarla en el parque infantil de una guardería?

Parece que las hojas avisan cuando se van a caer del árbol. Bailan un poco mas que el resto, cómo haciendo una danza de la muerte y de repente se dejan llevar. No se aferran mas a la rama de la que se sostenían y se liberan a la eternidad. Una eternidad que les dura lo que el viento les permita volar.

Estoy segura de que muchas de las hojas que veo hoy no las veré mañana.

He estado viniendo todos los días durante tres  semanas y todavía no logro ver el preciso momento en que alguna hoja se suelte del árbol.

A veces los niños de uniforme color naranja de la guardería se sientan a mi lado y se quedan en silencio tratando de ver lo que observo. Luego me hablan en otro idioma y como no les entiendo, sonrio y vuelvo a las hojas del árbol.

Cuando el cielo se pinta de azul con negro me voy porque ya no se ve casi nada. Uno de estos días voy a traer una linterna para ver si ese es el momento en que deciden caer.

No son las hojas café oscuras y secas las primeras en caer; son las amarillas. Parece que las cafés tuvieron miedo y se aferraron mucho a la vida... Tanto que se secaron aferradas a la rama y cuando caen, su cadáver golpea rápidamente el suelo. 

Las amarilllas maduras en cambio, todavía intrigadas con la vida, se sueltan y viajan con la brisa, y las verdes todavía muy jóvenes y regordetas que quieren volar, se sueltan para seguir el ejemplo de sus hermanas mayores, pero dan es un brinco suicida del que nunca se enteran... Sólo lo saben las que se siguen sosteniendo del árbol, preguntándose si ya es tiempo.

*La historia es diferente para cada tipo de árbol.


lunes, 18 de enero de 2016

Un cuervo bailando

No sé si todavía sabes que te pienso muchas veces a la semana pero hoy desperté con dolor de corazón y tus ojos en mi mente.
He mirado el cielo tantas veces porque es lo único que tenemos en común, aunque no sé si tus nubes también están asustadas del viento.
Algunos eventos afortunados para la vista pasaron hoy y quise grabarlos en mi cabeza para compartirlos contigo telepáticamente, pero no estoy segura de que eso todavía nos funcione.
Vi un cuervo bailando y graznando en la nieve. Me tuve que acercar para darme cuenta de que había una gaviota peleando con el cuervo, y si cerraba un poco los ojos, ahí estaba otra vez el cuervo bailando sin música y la gaviota camuflada en la nieve.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Así se siente el final

Debería agradecer a la vida por sacarte a tiempo.
Pero no. 
Debería volver a enamorarme de mi y sólo mi luna, de sentir que la brisa solo susurra a mi oído.

En lugar a eso tengo nada en el cuerpo. Una nada tan grande que sólo me permite saber que aquí estoy. 
Viva, con un corazón que vibra despacito pero aturdidor que grita por ser aplastado, oprimido y desgarrado... Que gotea pedacitos de sol. 

Dime ahora quién eres porque ese no es quien yo conocí. Ya no se nublan mis sentidos, ni se me congela la sangre... Ya ni siquiera te recuerdo con alguna canción que no empiece en un sostenido menor. 

Fue un placer conocerte. Qué va, ¿a quién engaño? 
Es un placer desconocerte para ahora crearte desde las palabras y letras que naturalmente resbalan y brotan desde alguna parte de mi. 

07/30/14


martes, 9 de septiembre de 2014

Full moon in a cloudy night

It is not that you're shy to bright tonight, moon. It is that so jealous are clouds... And I don't know why because you're always round and they're whatever they want.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Wordless

Wordless... just keep fighting trying to figure yourself out because you're lost and I know.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Alas

Tenía las alas empolvadas

sábado, 7 de septiembre de 2013

Oh soledad

Oh soledad
Es usted tan hermosa y peligrosa.
Todavía recuerdo el día en que te aprendí a amar. También recuerdo cuando te empecé a extrañar.

Querida soledad quiero entenderte un poco más porque te estoy sintiendo en las personas que un día me diste cuando te ibas a marchar.

¿Quieres un silencio? Te los regalo todos. Se que son a veces tus amigos pero no los quiero ahora.

Mejor, te propongo un trato. Llévalos contigo ahora y cuando no los quieras más me los prestas un rato, que cuando te hagan falta puedes venirlos a buscar.

Con cariño, tu amiga de siempre.