Tenía las alas empolvadas
miércoles, 4 de diciembre de 2013
sábado, 7 de septiembre de 2013
Oh soledad
Oh soledad
Es usted tan hermosa y peligrosa.
Todavía recuerdo el día en que te aprendí a amar. También recuerdo cuando te empecé a extrañar.
Querida soledad quiero entenderte un poco más porque te estoy sintiendo en las personas que un día me diste cuando te ibas a marchar.
¿Quieres un silencio? Te los regalo todos. Se que son a veces tus amigos pero no los quiero ahora.
Mejor, te propongo un trato. Llévalos contigo ahora y cuando no los quieras más me los prestas un rato, que cuando te hagan falta puedes venirlos a buscar.
Con cariño, tu amiga de siempre.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)